GRUPO TENDENCIA

Médico salvador de madres

Médico salvador de madres

https://www.tendencia.com/2020/medico-salvador-madres/

Médico salvador de madres

Salud

Ignaz Semmelweis, es el doctor que salvó la vida a muchas mujeres que iban a dar a luz al descubrir una técnica sencilla como lo es lavarse las manos.

20 marzo, 2020

Nadie creía en lo que Ignaz Semmelweis decía, por ser un joven médico de 30 años, y no un científico veterano. Irónicamente, él salvaría la vida de innumerables mujeres que estaban a punto de dar a luz. Se nos hace extraño pensar que algo tan innovador para la época, aunque hoy nos parezca tan simple y obvio como es lavarse las manos. Este método de higiene a pesar de ser sencillo es muy efectivo y actualmente es la principal medida preventiva contra el coronavirus, pandemia que se ha cobrado la vida de más de 8.778 personas en el mundo.

Hace 150 años el médico Semmlweis, fue catalogado de “loco” al darse cuenta de que un acto revolucionario reduciría las incidencias patológicas.   El hecho de que no supiera explicar científicamente las conclusiones de sus estudios estadísticos para reducir la mortalidad, fue sin duda el detonante de la incredibilidad de sus colegas.

La teoría de la época, le atribuía las grandes cantidades de mortalidad en los partos a “los aires nocivos”. Es por esa razón que a los hospitales le abrían grandes agujeros a las paredes como método de purificación del aire, y la mejoría de la ventilación. Todos esos esfuerzos fueron en vano, porque la verdad es que los centros médicos eran casi tan sucios como los doctores que atendían los partos.

En las salas de parto del año 1846 solían ubicar en medio de la habitación una mesa de madera manchada de partos anteriores, mientras que en el piso estaba rodeado de aserrín para absorber la sangre. Sin contar que, las camas estaban infectadas de cualquier cantidad de insectos por la humedad de sus propios fluidos.

Ignaz Semmelweis, empezó a notar que las infecciones las presentaban incluso antes de dar a luz, por lo que llegó a pesar que tal vez no era ningún “mal aire” sino que los médicos se las contagiaban a sus pacientes al no desinfectarse ellos, entonces fue en ese momento cuando propuso lavarse las manos.