GRUPO TENDENCIA

Alberto Arvelo, el cineasta de la Venezuela humana

Alberto Arvelo, el cineasta de la Venezuela humana

https://www.tendencia.com/2010/alberto-arvelo/

Alberto Arvelo, el cineasta de la Venezuela humana

Perfiles

1 julio, 2010

QUINTERO,Ricardo

En el mundo de Alberto Arvelo las pausas se digieren con música y lo común es hermoso y merece ser contado; en el cine de Arvelo, las historias son reales y están ligadas a “las grandes luchas de la gente normal”. Así son sus personajes y así es él. Viendo obras suyas como Una Vida y Dos Mandados o Una Casa con Vista al Mar se percibe a un director profundo, un Saint-Pierre defensor del movimiento bucólico enamorado de Mérida, donde creció y donde sigue viviendo. Su cine es más íntimo y su sabor a provincia lo diferencia del tradicional capitalino venezolano; pues pese a que Alberto nació en Caracas y se autodefine como “un ferviente fanático de lo que puede producir como ciudad”, su obra proviene de una aproximación distinta de país, decididamente positiva. Producto de su visión progresista se dio a conocer mundialmente con el documental Tocar y Luchar, traducido a más de quince idiomas, y que cuenta la vida de un protagonista llamado Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. Con él, el director atrajo una ovación hacia el contenido narrado, ese potencial nacional en el que él cree profundamente y que modela en cada una de sus piezas cinematográficas: “En Venezuela hay muchas historias que contar. Creo que como artistas debemos narrar lo que tiene que ver con uno”. Su relación con la música es cien por ciento personal, al haber formado parte en su infancia de la Orquesta Infantil de Mérida apoderándose del cello y sintiendo una fascinación desde pequeño por la poderosa relación entre imágenes y música. Este interés lo elevó a planos reales detrás de cámaras cada vez más complejas: “Entendí que aquello que era un juego para mí era a lo que me tenía que dedicar”. Armado con su título en Historia del Arte de la Universidad de Los Andes y una sensibilidad especial, heredada de una familia de artistas venezolanos, se hizo profesional del Cine y desde entonces no ha dejado de dedicarle su vida, incluso desde el púlpito de la Escuela de Cine de la Universidad de Mérida. Recientemente, debutó junto al gran Gustavo Dudamel en una forma propia de arte derivada de cine, teatro y música, “hermosísimo, arriesgado y contemporáneo” que primero sonó a Don Giovanni y recientemente revivió la Cantata Criolla de Estévez. En sueños visualiza la creación de una escuela de guión cinematográfico que solidifique la producción nacional; su realidad es seguir plasmando lo bueno que ve a su alrededor; una segunda entrega sobre el universo orquestal venezolano con “una carga conceptual muy fuerte”. Esto, dicho por un narrador vehemente y humano como Alberto Arvelo, es una invitación sin tregua a mirar y escuchar lo que nos tiene que mostrar. E.R.