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La ballena azul no es un juego

La ballena azul no es un juego

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La ballena azul no es un juego

Mundo

27 abril, 2017

Pixabay

Para quienes promovieron “La ballena azul” el suicidio puede ser un juego. Desde cortarse los brazos hasta ver vídeos psicodélicos por horas, son parte de los 50 retos a los que supuestamente se han sometido niños y adolescentes en distintos países del mundo.

VKontakte, una red social rusa creada por Pavel Durov, fue la primera en difundir este “juego” entre jóvenes de su país. La dinámica consiste en someterse durante 50 días a distintos tipos de flagelaciones, en caso que el joven acepte la invitación de un administrador que le hará llegar las pruebas, que tienen como último requisito saltar desde una zona alta.

Este macabro reto supone una preocupación para autoridades del mundo, que ya están en alerta por las muertes de adolescentes vinculadas a “la ballena azul” o “Blue Whale”, como se le conoce en inglés. No hay investigación que concluya que la práctica del “juego” haya llevado a esos jóvenes a tomar la decisión de suicidarse, sin embargo, según declaraciones de los padres de las víctimas, estos observaron “conductas extrañas” en sus hijos.

Existen comunidades de hasta 15 mil miembros para chicos que hablan español, pero también hay otras en inglés, ruso, portugués y francés.

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Una vez que el joven acepte someterse al reto, el administrador le hará llegar a través de plataformas como Facebook, WhatsApp o VKontakte una lista de 50 pruebas para cumplir una por día, donde al final los chicos terminan lanzándose desde un balcón o alguna zona alta. Hasta ahora no han logrado determinar el verdadero origen de la desafiante lista, ni de quiénes estuvieron a cargo de esto.

¿Las redes sociales son responsables? Es como culpar al director de una película de terror porque alguien haya decidido recrear en la vida real escenas de esta. El Internet es una herramienta útil para quienes decidan usarla con responsabilidad, pero no pueden culparse en caso que alguien prefiera suicidarse. Existen patologías psiquiátricas que, de no ser tratadas a tiempo, pueden desencadenar en la muerte.

El libre acceso al Internet solo permite que estos chicos consigan más información sobre cómo hacer lo que tal vez desean o ese último impulso para tomar la trágica decisión. Eso no quiere decir, que quienes estén del otro lado, el administrador, no tenga cierta responsabilidad sobres las muertes que se hayan causado por este juego.

Plataformas como Instagram, en el caso de “la ballena azul”, despiertan la alerta si alguien ingresa en el buscador la etiqueta #ballenaazul. Es decir, este tipo de redes sociales solo están destinadas para que se creen comunidades en las que se busque estar informados, no para que surjan dinámicas como un reto mortal de 50 días. Sea como sea, en una sociedad de la información cada vez más amplia, es necesario que los padres estén a posibles cambios en la conducta de sus hijos, monitorear sus cuentas personales y estar al tanto de con quiénes se relacionan.

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