GRUPO TENDENCIA

Gilberto Correa, una pasión sensacional

Gilberto Correa, una pasión sensacional

https://www.tendencia.com/2013/gilberto-correa/

Gilberto Correa, una pasión sensacional

Perfiles

1 diciembre, 2013

CAMACHO, Álvaro

Gilberto Correa comenzó en la televisión a blanco y negro y se despidió a color, grabó en la calle, en las plazas y en los grandes estudios. Vivió la época en la que la admiración se demostraba con un autógrafo y disfruta un presente en el que una foto tomada con un teléfono inteligente es el testimonio del cariño del público y un recordatorio de que los años de trabajo no fueron en vano.

El animador nacido en Maracaibo, en la calle Venezuela, entre Miranda y Milagro, en la casa 8-31, se paseó por las aulas del colegio Gonzaga y el liceo Baralt, fue monaguillo de la Iglesia Santa Bárbara y, siendo un adolescente, le tomó la palabra a su hermana y se certificó como locutor en 1963. Estudió Periodismo en la Universidad del Zulia, a pesar del rechazo de su familia por una carrera que carecía de merito profesional en la época, y puso en práctica su aprendizaje en medios locales como Radio Reloj, experiencia que le brindó una “enorme seguridad en la manera de hablar en público, el dominio de la voz, la palabra y el discurso”. La oportunidad de entrar a la televisión literalmente tocó a su puerta: el video de su participación en el Venemaratón llegó a manos del gerente general de Venevisión, quien lo mandó a buscar en la ciudad de la cual Gilberto aún extraña su comida y su gente. En el canal de La Colina estuvo al frente del show juvenil Ritmo y Juventud y animó el musical De fiesta con Venevisión, parada obligatoria de estrellas como Sammy Davis Jr., Gina Lollobrigida, Marco Antonio Muñiz, artistas nacionales como Mirla Castellanos y personajes infantiles como Topo Gigio. Tras la partida de Amador Bendayán asumió la conducción del programa de arraigo popular y masivo como Sábado Sensacional, donde conoció a fondo su país, fue parte su internacionalización y disfrutó de la interacción con el público que definió como “la emoción de multitudes”. En cincuenta años de carrera fue, además, el animador icónico del Miss Venezuela y la imagen publicitaria de las más importantes marcas y empresas, con un carácter auténtico que perpetuó su credibilidad.

Su retiro se dio en medio de lo que ve como una involución en el medio. Alejado de las candilejas valora el sacrificio, la entrega, la constancia y la preparación que demanda su profesión. Vive tranquilo y feliz como “un pensionado del esfuerzo”, le gusta leer el periódico a profundidad y estar al tanto de la situación del país. Disfruta placeres simples como una conversación sin prisa, por eso de los próximos años espera solo estar saludable y ver el desarrollo de esas “luces nuevas” que son sus hijos y su nieto. M. A.