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Javier Vidal, una vida por las tablas

Javier Vidal, una vida por las tablas

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Javier Vidal, una vida por las tablas

Perfiles

1 marzo, 2014

DONDYK+RIGA

Más de cuarenta años de vida artística hacen de Javier Vidal una de las figuras más respetadas de las artes escénicas venezolanas. Dueño de una elegante oratoria que envuelve a sus interlocutores, su palabra evidencia las razones que lo llevaron a forjar una de las carreras más importantes de la historia cultural de nuestro país. Icono del teatro nacional desde 1973, el país lo conoció seis años más tarde por su papel de Chaquetón en la telenovela Estefanía. Actor integral, dedicado tiempo completo a este oficio, nació en Barcelona (España) y llegó a Venezuela en 1955 a la edad de veinte meses junto a sus padres buscando una mejor calidad de vida. Recuerda las primeras señales sobre su interés artístico: “tendría unos siete u ocho años cuando le escribí al Niño Jesús que me trajera un teatrino con unas marionetas que había visto en una tienda de Sabana Grande y me lo trajo: era de cartón piedra y tenía tres marionetas: el príncipe moro, la princesa y el diablo. Comencé a hacer obras de teatro y las escribía. A los nueve, de viaje por España, un tío me llevó a una obra llamada Pasión y Muerte de Jesucristo, interpretada por actores aficionados del metro de Barcelona y quedé tan impresionado que quedé enganchado por este mundo”.

Motivado por una materia del pensum llamada teatro, estudia Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello, pagándose él mismo los estudios. Escribía para revistas de teatro y su voz le permitió trabajar en proyectos del Ministerio de Educación de Adultos. Egresa como licenciado en 1975, aunque hacía dos años ya había comenzado su brillante carrera sobre las tablas: “el teatro siempre estuvo ahí, inconsciente, acumulándose en el disco duro y bueno, lo que es de Dios va pa’ misa”.

Casado desde 1983 con la actriz Julie Restifo, Vidal nunca ha estado un año fuera de las tablas: “el público me reconoce por la televisión, pero siempre me preguntan lo suyo es más el teatro ¿verdad? En Venezuela podemos explorar varios géneros artísticos, algo que difícilmente se ve en otro lugar del mundo”. Trabajó en Venevisión, Venezolana de Televisión y RCTV; recientemente protagonizó en cine la película El Hijo de Mi Marido de José Ramón Escalona y hoy continúa escribiendo, dirigiendo y participando en obras de teatro. Padre de Jan y Jossette, promesas artísticas y herederos de su talento, sigue creando impulsado por una sola cosa: “el aplauso, instantáneo y efímero, el mayor reconocimiento que le pueden hacer a un artista” y conclue que “todos debemos de seguir luchando por este medio que, de alguna manera, representa la identidad venezolana”. Sabías palabras de una leyenda viva de la escena artística nacional. P. V.

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