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Candelaria Cabrera y Elvis Bello, tras la mística inexplicable del bar de Candy

Candelaria Cabrera y Elvis Bello, tras la mística inexplicable del bar de Candy

https://www.tendencia.com/2009/candelaria-cabrera-y-elvis-bello/

Candelaria Cabrera y Elvis Bello, tras la mística inexplicable del bar de Candy

Perfiles

1 marzo, 2009

DONDYK+RIGA

Las ciudades ocultan lugares inesperados, que muchas veces son invisibles a los ojos de la gente común. Pero quienes esperan siempre más de cualquier experiencia terminan encontrándolos y adueñándose de ellos en una suerte de cofradía underground. En una ciudad relativamente pequeña como Maracaibo parecería imposible pensar que aún quedan puertas inexploradas, pero lo cierto es que cada día aparecen más, y para sumergirse en sus encantos el primer paso es visitar el bar de Candy. El nombre proviene de su dueña y creadora, Candelaria Cabrera, quien lo administra en su ubicación actual, cercana a la avenida Bella Vista: “Yo vivía en el centro y en mi casa funcionaba una cervecería. Allí se inició Candy. Al igual que sucede aquí, el lugar era sitio de reunión de bohemios, escritores y artistas plásticos. Creo que la música que ponemos es lo que los atrae. El conceptó evolucionó y aquí estamos desde hace siete años”. Al entrar a Candy se siente súbitamente un cambio de ritmo en la atmósfera, pareciera haber entrado a una dimensión atemporal donde el rock clásico es el lenguaje que comunica a los individuos que se apuestan en la verticalidad de la barra, que desde la entrada se muestra infinita. La mirada atraviesa la iluminación tenue y se fija en los objetos silentes –afiches, botellas o instrumentos musicales– que cuentan historias del pasado: “Candy es una especie de club exclusivo, la particularidad es que la memebrecía no puede comprarse. Tu cara es tu carnet. Para entrar tienes que ser de la casa o amigo de un cliente. Este es un lugar para fraternizar. Las diferencias se quedan al otro lado de la puerta. Acá no se habla de política o trabajo; todo el mundo es igual. Cada objeto es un recuerdo significativo, son los mismos clientes quienes los traen”. Sin duda, Elvis Bello es el gran aliado de Candelaria. Se conocieron en Candy y hoy llevan juntos el negocio. Además de encargarse de la selección musical, Elvis dotó al lugar de la tecnología necesaria para poder hacer de la música la protagonista: “Siempre he estado ligado a la música. Canté con varias bandas y fui compositor para Sociedad Secreta. Uno de mis aportes es que hice del local un espacio donde las bandas pueden ensayar o hacer jamming. Los sitios se van constituyendo y esta fue la forma que adoptó Candy. El concepto de bar se había extraviado y nosotros simplemente hemos tratado de recobrarlo”. C.W.