GRUPO TENDENCIA

Marko Ivic, una oda a la vida

Marko Ivic, una oda a la vida

http://www.tendencia.com/2012/marko-ivic-2/

Marko Ivic, una oda a la vida

Perfiles

1 mayo, 2012

DONDYK+RIGA

Cuando era niño, en la casa de sus abuelos había un piano, el cual, equivocadamente, pensaban que no debía ser tocado. Pero un espíritu de rebeldía interna se agitaba en Marko y lo hacía sentirse fascinado por la idea de hacer música con él. Cuando le comentó por primera vez a su padre sobre su vocación, tenía apenas doce años. Fue entonces cuando el profesor Jan Oczkowski lo recibió bajo su tutela durante un período de instrucción que duró casi tres años. Sin embargo, no fue hasta regresar de un verano en Croacia realizando un curso de piano, que la vocación lo llevó a formalizar sus estudios. En el país europeo se conectó con una educación musical fuertemente arraigada y con jóvenes inmersos en la música desde los seis años, así que, al regresar y bajo la tutela de la profesora Vivian Rodríguez, fue inscrito en el conservatorio: “inmediatamente las obras se hicieron más complicadas y me presioné para ponerme al día.” Y hasta ahora, una década de formación musical aún lima las asperezas de un joven que cree firmemente en la disciplina y en que el trabajo nunca termina. La labor por pulir sus cualidades al máximo es afanosa. Luego de culminar el bachillerato en Ciencias, fue aceptado en la Academia de Música de Zagreb en Croacia, donde actualmente estudia cuarto año de piano, sumiéndose en el reto de alcanzar el nivel de desempeño de un gran número de alumnos que, a diferencia de él, se han dedicado a la música desde muy temprana edad. Para Marko, la música es parte del balance cuerpo-mente-espíritu y también de un estilo de vida: “muchos critican que no tengo una sola persona viva en mi MP3 pero pienso que es cuestión de afinidades. Algunos lo entienden, otros no pero nos comprendemos en otras áreas”. A pesar de esto, también disfruta la parte ligera de la vida: el humor sarcástico, el cine (sobre todo algunas “joyas Hollywoodenses”), la tranquilidad de caminar por la naturaleza o de hacer yoga, son simpatías que lo enlazan a su lado menos formal: “la seriedad en exceso no tiene ninguna función, sólo te distancia del flujo espontáneo de las cosas”, piensa. Su método juvenil y disciplinado lo ha llevado a distintos escenarios musicales como la Universidad Europea De Roma donde fue solista en 2010, en ocasión de celebrar los 200 años de independencia venezolana, y a un recital como solista en la isla Lastovo. Encuentra en Mozart, su compositor predilecto, una conexión cósmica que representa su vínculo con la música: “es un lenguaje que está inscrito en mí, una oda a la vida”. Considera que la música es una celebración cotidiana: “para mí, tocar es como cumplir año e invitar a mis amigos a casa o alcanzar una promoción en el trabajo y querer comprarle a todos un trago; esencialmente, es querer compartir una experiencia positiva”. M.O.