En la mente de Nelson Bocaranda

Periodista, reportero a tiempo completo, 66 años

Por MrYaakov

Libros y autores preferidos: Todos los que tengan que ver con la historia contemporánea. De los antiguos, Herman Hesse. De niño, Mark Twain.

Un héroe: Los periodistas que han batallado por la libertad de informar en el mundo entero.

Un anti-héroe: Cualquier boliburgués que hace lo contrario de lo que predica… empezando por su jefe.

Una intensidad: Estar al día con la información noticiosa.

Una banalidad: Tener varias colonias y cambiar de aroma.

¿Qué te gusta comer y en dónde?: De todo, italiano, francés, tailandés, vietnamita y chino; y lo mismo de otras etnias… soy buen diente.

¿Qué te gusta tomar y en dónde?: Las bebidas que tienen cebada me engordan en horas, por eso nada de escocés, pero si no hay más nada un solo trago. Mi preferido es el champagne. Los vinos para el postre me encantan.

El primer álbum musical que compraste: Recuerdo a Doris Day por “Que será, será”… pero criollos, con cariño, Alfredo Sadel con su álbum neoyorquino, Aldemaro Romero con Dinner in Caracas, Juan Vicente Torrealba con Concierto en la Llanura y Mario Suárez con su primer LP… eran los años cincuenta y sesenta.

Música que escuchas: Depende del mood en que esté. Me fascina Sinatra, Bossa Nova y algunos clásicos ligeros.

De tu experiencia ¿cuáles han sido tus entrevistas favoritas? El Shah de Irán en Teherán cuando acompañé en su gira a CAP año 77; Fidel Castro en su primera entrevista larga, de 90 minutos, en la toma de posesión de CAP; los presidentes Carter y Reagan, una rápida a Nixon pues yo fui corresponsal en NY y Washington. Barbara Streissand que hasta su carro me prestó. Audrey Hepburn a quien amé platónicamente, jajaja… Antonio Banderas y Schwarzenegger  cuando en Venevisión hacíamos Lo que Pasa en el Mundo.

Una pauta periodística que no olvides: La orden que nos dio Gustavo Cisneros el día de la toma de posesión de CAP en el 89: “Si agarran a Fidel Castro o a Daniel Ortega, a pesar de que en el canal se les ha dado duro, las entrevistas van completas”.

Hice a los dos. Con Fidel 92 minutos y con Ortega 30.

Una noticia que te haya impactado: Los atentados del 11S; estábamos en Hong Kong cenando. Supimos al entrar al restaurante de un “accidente en el WTC”. Al salir ya estaban las dos torres en el suelo. Pasamos seis días en esa ciudad sin poder viajar a EEUU.

Una venezolana que admires: Todas las mujeres que sin pareja a su lado han levantado miles de hogares ellas solas. Son un ejemplo digno.

Un venezolano que admires: El de a pie. El que supera las vicisitudes de la vida y se enfrenta a la criminalidad creciente y al cercenamiento lento de sus libertades. Aquél que siente y lleva la democracia en su sangre.

Un objeto de la cultura popular que admires: La obra de Jesús Soto

al que me unió una gran amistad. Carritos de juguetes y trenes eléctricos en miniatura.

¿Quién te ha influenciado en tu profesión? Los grandes reporteros de la televisión global: sus anclas como Walter Cronkite y Peter Jennings a quienes conocí de cerca. Los del Watergate Bob Woodward  y Carl Bernstein. Los cronistas de las guerras. De aquí hay varios colegas como Simón Alberto Consalvi a los que admiro y de quienes aprendo. Igualmente, mis profesores Oscar Yanes y Carlos Delgado Dugarte, reporteros por excelencia. Me fascina la “pequeña historia” detrás del poder.

Postre favorito: Bienmesabe y helados.

Alguna cita o refrán con el que te identifiques: “El que persevera triunfa”, “Dios proveerá” y “la envidia es como la neblina… sólo toca las altas cumbres”.

¿Qué soñabas ser en tu infancia? Vaquero y piloto.

¿Cuál ha sido uno de tus “Run Runes” favoritos?

La maleta de Antonini y el cáncer del presidente Chávez.

Un personaje que cambió al mundo: Sin duda, Jesucristo. Vengo de recorrer su mundo en Israel y Jordania. Le puse imagen a los Evangelios.

Un videojuego o juego de mesa: No tengo la paciencia. En aviones juego Angry Birds en el iPad, en la tableta Android o en el teléfono.

Objeto del que no puedes prescindir: Reloj, celular y mis medallitas.