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Familia Moreno, generaciones que sanan

Familia Moreno, generaciones que sanan

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Familia Moreno, generaciones que sanan

Perfiles

1 mayo, 2008

DONDYK+RIGA

Tres generaciones dedicadas a la sanación del cuerpo es la frase que define a esta familia. El doctor Francisco Moreno dio el ejemplo que animó a su hijo Gerardo a elegir la Cirugía Ortopédica y la Traumatología como profesión. Hoy, además de ser padre e hijo, son colegas que trabajan unidos por el bienestar de sus pacientes, y gozan de la bendición de tener un nuevo integrante familiar compartiendo la pasión por la Medicina. A pesar de tener tan sólo veintiún años, Gerardo André, hijo del doctor Gerardo, ya está incorporado al equipo familiar, con la meta de convertirse en el representante de la tercera generación de médicos en su familia. Sin duda, este joven estudiante de Medicina tiene a su lado a quienes probablemente serán los mejores maestros de toda su vida: su padre y su abuelo.

Sus visitas al consultorio familiar son clases vivenciales que lo llenan de experiencia. Muchos de sus colegas darían todo por tener tantos años de experiencia al alcance de su mano: “Ellos son muy grandes para mí y siempre me han ayudado en lo que necesite”.

La historia en la familia Moreno tiende a repetirse, pues todos fueron cautivados por la misma especialidad. Gerardo recuerda que su atracción por la profesión nació al ver a su papá en el trabajo. De joven soñaba con ser jugador profesional de béisbol, pero una lesión lo impidió, obligándolo a explorar nuevos horizontes: “Como mi papá tenía poco tiempo, de niño me gustaba acompañarlo a atender sus consultas en Ciudad Ojeda. Esa era mi manera de compartir con él, y también fue un gran estímulo. Creo que lo mismo le está pasando a mi hijo”. En el árbol genealógico de esta familia hay un antes y un después. Del doctor Francisco hacia arriba no habían médicos, excepto por uno de sus tíos, pero en su descendencia varios han seguido su trayectoria.

Pero los tres que hoy nos ocupan coinciden en que restituir la fisiología de sus pacientes es el mejor regalo que pueden recibir: “Trabajamos con la medicina deportiva y es muy gratificante ver cómo los atletas recuperan su salud. El que es deportista y lo siente como parte de su vida nunca lo quiere dejar. Te dice: ‘doctor haga lo que sea pero yo quiero volver a jugar’. Cuando el paciente queda en óptimas condiciones no hay dinero que pague esa satisfacción”. Tal vez esta gratitud sea lo que motiva a esta familia, donde los genes de la nobleza se heredan de generación en generación. A.B.